Caso Emir: los acusados podrían enfrentar prisión perpetua por el crimen ocurrido en Vichigasta

Caso Emir: los acusados podrían enfrentar prisión perpetua por el crimen ocurrido en Vichigasta

La causa por el asesinato de Emir Paz, el niño de 12 años hallado sin vida en su vivienda de la localidad de Vichigasta, avanza en la Justicia y los principales acusados podrían enfrentar una condena de prisión perpetua en caso de ser hallados culpables durante el juicio oral.

La investigación está a cargo del Juzgado de Instrucción de la Segunda Circunscripción Judicial con asiento en Chilecito y tiene como imputados a Mauricio Vergara y Brisa Soria, media hermana de la víctima. Ambos fueron acusados por el delito de homicidio agravado por alevosía, una figura contemplada en el artículo 80 del Código Penal Argentino que prevé como única pena la prisión perpetua.

Según la hipótesis de la Fiscalía, encabezada por Walter Alanís, los elementos incorporados al expediente durante los últimos meses permitieron fortalecer la acusación contra ambos sospechosos. Entre las pruebas más relevantes figuran análisis de comunicaciones telefónicas, informes periciales y estudios genéticos realizados sobre rastros biológicos hallados en la escena del crimen. Los resultados indicarían compatibilidad de ADN entre los acusados, la víctima y evidencias recolectadas durante la investigación.

Durante las audiencias indagatorias realizadas recientemente ante la jueza Florencia Alfonso, Brisa Soria prestó declaración, mientras que Mauricio Vergara decidió abstenerse de declarar, ejerciendo su derecho constitucional. De las actuaciones participaron representantes de la querella, la defensa y el Ministerio Público Fiscal.

La magistrada deberá resolver ahora la situación procesal de los imputados, definiendo si corresponde su procesamiento y la posterior elevación de la causa a juicio oral. En esa instancia será un tribunal el encargado de determinar la responsabilidad penal de los acusados y, eventualmente, aplicar la pena prevista por la ley.

El crimen de Emir Paz ocurrió durante la madrugada del 24 de febrero de 2014 en el barrio San Pablo de Vichigasta. El caso generó una profunda conmoción en la comunidad y, más de una década después, continúa siendo una de las causas judiciales más sensibles de la región.